Noticias

Consejos para afrontar el duelo en Navidad

Fecha Publicación: 22 de Diciembre del 2016

Para celebrar la Navidad, llegada de Nuestro Salvador Jesucristo, toda la familia se congrega en unión y alegría. Pero si un familiar ha fallecido, su ausencia inunda de tristeza el hogar.

Algunos evitarán esta celebración, especialmente si es muy reciente o difícil de manejar, otros buscarán celebrarla lejos de la familia.  

Aquí les ofrecemos algunas recomendaciones para afrontar saludablemente esta fecha. Aplíquelas según su criterio, deseos y necesidades. Evite obligarse a hacer algo, pero sí motívese; el secreto en el duelo es afrontar el día a día.

-        Acepte el dolor y cuídese

Reprimirse no lo hace fuerte, lo daña. Comparta en familia y con amigos, hablando y escuchando sin reprimirse ni juzgar, con total libertad. Vaya paso a paso, diga lo que necesita y prefiere evitar, pero elija lo sano.

-        Celebre con los suyos.

Rodearse de quienes lo comprendan y viven este duelo les permite un apoyo mutuo. Al rodearse de extraños que no conocen su dolor podría experimentar una gran soledad.

-        Elabore sus propias fiestas.

Las tradiciones son importantes, pero si repetir todas le resulta difícil sería suficiente con algunas variaciones: la decoración, lugar, horario, platos, bebidas, etc.

-        Acuerde con la familia

Decidir cómo celebrar esta festividad permitirá conocer las necesidades de todos y los unirá, disminuyendo así el temor a esta fecha. El mejor soporte en el duelo: una familia unida y en mutua ayuda.

-        Dedíquele un momento

Evitar mencionar al fallecido en familia los aleja y ahoga en el dolor. Puede dedicarle un momento a través de palabras, una oración, recordando anécdotas, una foto en medio de la cena, una vela, un plato especial, etc. Puede ser algo personal o en conjunto.

-        Dar de sí

Dar a otros es una maravillosa medicina: nos saca del ensimismamiento. Las obras de caridad en nombre de su fallecido son la continuación de nuestro amor a él.

-        Organícese para reducir malos ratos.

Si le molesta la expresión festiva de la gente y los centros comerciales, organice sus actividades para reducir su cruce con ellas. Pero al no poder controlar todo, siempre afrontar será mejor que evitar.

-        Cuide su salud

En todo momento cuide su salud mental, física y psicológica. De ser necesario asista a un médico.

Recuerde que la llegada de Jesucristo y su entrega en la Cruz por Amor a la humanidad abre para nosotros las Puertas del Cielo dándonos el mejor regalo de amor y reconciliación: La Vida Eterna. Por ello, una vida al agrado de Dios le permitirá la alegría de reencontrarse con sus seres amados fallecidos cuando Dios lo llame a usted. Celebre la llegada de Nuestro Salvador.